
Tengo una amiga que una vez me invitó al cumpleaños de su amadísimo esposo.
Fueron llegando los invitados. Dispusieron unas mesas con riquísimos canapés y bebidas de jugos de frutas de todos los tipos recién exprimidas y licuadas.
La sala estaba llena de globos y guirnaldas.
El cumplía cuarenta años.
Este amigo mío, al que yo quiero con todo mi corazón, tiene una madre dominante, quejosa, manipuladora, absorbente, y muy hiriente; especialmente con su nuera, mi amiga.
Estábamos disfrutando de lo que comíamos y bebíamos y de las charlas, cuando ella interrumpe con los acordes del piano, y le canta al esposo. Luego el la abraza y bailan un vals, como los recién casados, mirándose a los ojos, sonrientes los dos, y súper enamorados.
En ese momento, que fue realmente emocionante, queríamos cantarle el feliz cumpleaños a el. Pero ella dijo, stop. Esperen un momento por favor, tengo algo para decir. Otra amiga le alcanzo un tremendo ramo de flores, y ella dijo algo así como:
Oma. (En alemán,) hoy es el cumpleaños de su hijo, y yo quiero de todo corazón agradecerle por haber dado a luz , hace cuarenta años, a este hombre maravilloso al que amo con toda mi ama, gracias Oma por haberlo cuidado, por haberlo educado y por hacer de él lo que él es. Y le entregó el ramo de flores a su suegra que no supo como reaccionar, más que con lágrimas en los ojos.
¿Habrá leído mi amiga a la Madre Teresa de Calcuta?
Si eres amable, las personas pueden acusarte de egoísta e interesado…
Aún así, se gentil.
Si eres un vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos enemigos verdaderos…
Aún así vence.
Si eres honesto y franco, las personas pueden engañarte…
Aún así se honesto y franco
Lo que tardaste en construir, alguien puede destruirlo de una hora para otra…
Aún así…Construye.
Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia…
Aún así…Sé feliz.
El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana…
Aún así…Haz el bien.
Da al mundo lo mejor de de ti mismo.
Y recuerda que, al fin de cuentas…
Es entre tú y Dios. ¡Nunca entre tú y ellos!.
Había tres albañiles trabajando en una construcción. Una persona que pasaba se acercó a ellos y le preguntó a cada uno:
-¿qué está haciendo buen hombre?
El primero contesto: colocando ladrillos. Un duro trabajo con el que me gano el pan de cada día.
El segundo: estamos colocando ladrillos, construyendo juntos el lado norte de esta estructura.
El tercero: coloco ladrillos ayudando a construir la Catedral más hermosa de mi pueblo.
Mi amiga con su inhóspita suegra, los albañiles con su pesado trabajo.
Tenemos presente una única realidad, pero “la realidad” se transforma en “mi realidad” a partir de cómo veo, pienso y siento aquello que estoy viviendo.
En todos los casos tenemos la absoluta libertad de elegir como sentirnos y como actuar ante los hechos que nos acontecen. Es el poder del libre
albedrío que no está en el afuera sino en nuestra mente.
Dos hermanos mellizos. Uno fumaba y otro no.
Se le preguntó al que fumaba porque lo hacia: mi padre fumó toda la vida.
Se le preguntó al que no fumaba porque no lo hacía: mi padre fumó toda la vida.
Dependiendo de cómo miremos las acontecimientos y “la realidad”, el abanico de posibles actitudes a tomar.
En todo caso tú eliges.
Tenemos poder y dominio sobre nuestra mente. Es lo que nos diferencia de resto de las especies: el poder de elección.
Puedes pensar que la felicidad es un lugar donde llegar. Entonces nunca llegarás.
Puedes pensar que la felicidad es una forma de vivir, entonces YA estás siendo feliz.
¿Cómo eliges vivir tu vida hoy? ¿Reaccionando, o pensando y eligiendo qué pensar acerca de lo que te acontece?.
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